Inicio » Noticias » Investigacion » Cuando los monos no entienden de poesia 773196
 

Cuando los monos no entienden de poesía…

 

Un mono puede distinguir palabras relacionadas con un objeto concreto e incluso puede distinguir características de esos objetos. Podrá por ejemplo, distinguir entre un plátano grande y uno pequeño. Entonces, se preguntó Nicola Molinaro del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL), ¿qué distingue el lenguaje humano?

 

Lo que distingue el lenguaje humano es su capacidad para comprender y comunicar cosas que no existen y conceptos abstractos. Las figuras retóricas tienen un enorme poder comunicativo entre los homo sapiens. Esta constatación abrió las puertas a una investigación sobre el poder de la poesía como herramienta para aumentar la capacidad de la actividad cerebral en pacientes con alguna deficiencia intelectual. La poesía no solo constituye una fuente de placer sensorial y estético, sino que va más allá.

 La investigación se centró en el empleo del oxímoron, esto es, "una construcción básica de dos palabras de significado opuesto que originan un nuevo sentido. Por su brevedad, resulta más fácil medir con precisión la actividad cerebral que generan". Un ejemplo de oxímoron es "clamoroso silencio" o "selección completa".

 Para el estudio se contó con la participación voluntaria de estudiantes de entre 18 y 25 años. Conjuntamente con Jon Andoni, y Manuel Carreras, director del BCBL, Molinero presentó a los estudiantes unas listas de frases incorrectas, neutras, oxímorones, y pleonasmos, en los que el sustantivo con función de sujeto era siempre el mismo. Por ejemplo, "monstruo hermoso", "monstruo solitario", "monstruo hermoso" y "monstruo horrible". Mientras leían las listas se medía la actividad cerebral con un electroencefalograma para medir la actividad cerebral generada en cada caso.

 Resultado: el oxímoron generó una intensa actividad cerebral en el área frontal izquierda del cerebro de 500 milisegundos. El pleonasmo o la expresión neutra no requirieron tanta actividad. Para detectar el error el cerebro necesita de 400 milisegundos. Es decir, "cuanto menos natural es la expresión, más recursos requiere para ser procesada en la parte frontal izquierda, un área relacionada con la actividad intelectual, muy desarrollada en los humanos", anuncia el investigador del BCBL.

Esta investigación, según Molinaro, puede tener implicaciones terapéuticas en el caso de personas con demencia fronto-temporal, que impide acceder a los sentidos. Se trata de personas que ven una puerta y no saben qué deben hacer. El entrenamiento con figuras retóricas podría llevar a un aumento de la actividad cerebral, ya que esforzarse en dilucidar lo que un poeta pretende decir puede repercutir en un aumento de la creatividad.

Actualmente Molinero se dedica a repetir este experimento con resonancias magnéticas para establecer la conexión entre el área frontal izquierda y el hipocampo, dos regiones implicadas en el procesamiento del significado.

 

Fuente

 

http://elcastellano.org/noticia.php?id=1976

 

Imagen: luisroldancuevas.blogspot.com

 
 
Comentar esta Noticia
Nombre:
Email:
Comentario: