Inicio » Articulos » Psicologia infantil » Los trastornos psicosomaticos en la infancia 627012
 

Los trastornos psicosomáticos en la infancia

 

Un síntoma no es sino la expresión de un conflicto emocional que busca una salida psíquica o física. Si la capacidad de verbalizar los conflictos está instaurada ésa será la manera más corriente de hacerle saber al entorno social o familiar el problema que nos aqueja. Pero cuando el habla no está aun desarrollada, como es el caso de la infancia, el individuo buscará otras vías de expresión siendo la más común la psicosomática o somatoforme. Usar el cuerpo para comunicarse es algo común en las primeras etapas de la vida, fruto de la inmadurez cognitiva y la limitación del vocabulario, poniendo en relación los síntomas físicos con el nivel de conciencia y percepción del estado emocional interno.

Según diversos estudios, estos niños presentarían “rasgos de perfeccionismo, altas expectativas personales, autosuficientes, hiperresponsables,‘buenos en todo’, que tienden a negar sus ansiedades, con familias felices sin problemas aparentes, donde los conflictos también son negados o relegados” (Garralda, 1992). El estilo “represor” también se ha encontrado en adolescentes y se caracteriza por la incapacidad para identificar de manera adecuada la experiencia emocional, especialmente las negativas (ansiedad, ira, agresividad) lo que se torna más pronunciado a medida que se incrementa el estrés y el estado de alerta (tasa cardíaca, tensión arterial conductancia cutánea). La alteración de los mecanismos inmunológicos y endocrinológicos resultado de esta activación es lo que pone a estos sujetos en riesgo de padecer más problemas médicos que aquéllos que presentan otros rasgos o mecanismos defensivos: “La ‘amplificación somatosensorial’ ha sido descrita como un proceso con tres fases: hipervigilancia y atención a las sensaciones corporales, tendencia a focalizar la atención en sensaciones débiles e infrecuentes y disposición a reaccionar a las sensaciones somáticas con cogniciones aprendidas y distorsionadas que llevan a la percepción de esa sensación como alarmante.” (Campo).

La actitud frente a la enfermedad es un buen indicador del pronóstico: aquellos niños más preocupados por su problema muestran mayor interés en el tratamiento que los que muestran “belle indifrenece” (más común en adultos). Otro factor a tener en cuenta son los beneficios secundarios de la enfermedad, ya que el niño enfermo recibirá más atenciones que uno que no lo está. Ocasionalmente en el grupo familiar de estos niños suele haber otro miembro que sirve como modelo a imitar en cuanto a la sintomatología y también en cuanto a la discapacidad y limitaciones en las actividades cotidianas. Para algunos autores estos dos aspectos son una característica de índole familiar.

Otros rasgos que se han encontrado en niños con problemas somatoformes son la baja autoestima, depresión, inhibición, hipercontrol y temor: “…los más pequeños pueden manifestar más alteracions emocionales y del comportamiento, mientras que los rasgos de personalidad ‘más sensible’ y la actitud de la familia ante la enfermedad, son más importantes en niños más mayores (Pelkovitz)

Los trastornos psicosomáticos más observados en los niños más pequeños, son las alteraciones del sueño, los trastornos alimentarios, espasmos de sollozos, y las somatizaciones digestivas, las dermatitis atópicas y el asma. “Además de poseer un contenido operatorio estos síntomas de expresión somática también incluyen un elemento clave en el funcionamiento del psiquismo: las propias competencias del bebé, que hacen que estos síntomas sirvan como metáforas del deseo de la figura materna. En este sentido resaltar que existen unos síntomas "diana" según los procesos evolutivos. No obstante son los síntomas digestivos y los relativos al sueño los que se presentan más frecuentemente con un elevado valor semiológico de la interacción madre-bebé.”

En ciertos casos se observan dificultades de expresión-receptividad o captación emocional y afectiva en la interacción madre-bebé. Contemplar los comportamientos interactivos entre la díada o tríada familiar permite comprender mejor la transmisión transgeneracional y contribuye según Lebovici a modelar las representaciones mentales del bebé en sus primeras etapas de vida.

En niños y niñas en etapa escolar se detectan sobre todo mareos en las niñas, y tics en los niños. Resalta también el prurito y el asma. Pero los trastornos alimentarios son con mucho los trastornos de mayor prevalencia, seguidos por los trastornos del sueño. En casi todos los casos, las madres de estos niños sufren de ansiedad y tienden a sobrecargarse de tensión y angustia, y son menos capaces de comprender a sus hijos y de ser entendidos por ellos. Estas madres tienden a sobredimensionar los problemas de sus hijos. Los describen como aletargados, de salud delicada y con hándicaps debido a los síntomas físicos. En cuanto a los niños “Está ampliamente reconocido que los niños con problemas psicosomáticos y enfermedades físicas crónicas tienen un exceso de síntomas emocionales y conductuales con cambios de humor y problemas de relación, la mayoría de estos niños no sufren trastornos mentales severos, aunque coexisten diferentes tipos de problemas psicológicos que están relacionados” (Garralda).

En cualquier caso la situación refuerza la idea de que los trastornos psicosomáticos en estas edades son una forma de expresión de los trastornos mentales sobre todo en cuanto a lo relativo a la vivencia de estabilidad y funcionamiento vincular, sea por un funcionamiento inseguro o por exceso de ansiedad, ansiedad por separación, y trastorno depresivo: “en una parte importante el trastorno somatoforme permanece sin ningún otro proceso psicopatológico de base, cabe decir que es sintónico con la etapa evolutiva de las operaciones concretas piagetianas o del pensamiento operatorio que coincide básicamente con los contenidos definitorios de la alexitimia.”

Fuentes

Imagen: 20minutos.es

http://hdl.handle.net/10401/5478

http://es.salut.conecta.it/pdf/pedreira/psicosomaticos.pdf



 
 
Comentar este artículo
Nombre:
Email:
Comentario: