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El vínculo es inevitable

 

Los humanos llegan al mundo, necesitando a los demás para sobrevivir. Necesitan una figura protectora que les alimente, proteja y cuide.

Vínculo significa unión o atadura de una persona con otra. Es una palabra que deriva del latín “vinculum” y su traducción sería atar. El vínculo más primario que tenemos es con nuestra madre. Como mamíferos ésta es la figura más determinante y primaria que existe a lo largo de la vida. Éste vínculo forja las capas más profundas de la personalidad y  condiciona la actitud que adoptamos ante la vida. Dependiendo del tipo de vinculo que los niños experimenten durante la infancia con la madre o cuidador, se relacionaran de una forma o de otra .

El psiquiatra John Bowlby y la investigadora Mary Ainsworth, formularon unas teorías del apego que revolucionaron el mundo psicoanalítico de la época.

Ainsworth identificó tres patrones básicos de apego en la infancia:

Apego seguro: El niño se siente confiado y sabe que su madre está presente. Esto permite que se atreva a explorar su alrededor con seguridad y permite que se pueda relacionar con extraños mientras su madre esté delante.  Utilizan a su madre o cuidador como base de seguridad cuando están angustiados. Si la madre o figura de apego no está en la sala no se atreven a explorar. En la adultez serán personas seguras y confiadas que podrán llevar a cabo sus relaciones de forma sana y tranquila .

Apego Evitativo:  El niño evita o ignora al cuidador mostrando poca ansiedad cuando regresa o se marcha. Trata de la misma forma a su madre que a un extraño.  El niño no espera nada de su madre.  El niño no expresa sus emociones. Este estilo de apego se da cuando las necesidades del niño no se satisfacen haga lo que haga el pequeño. El niño va a tener que valerse por si mismo, y ser autosuficiente, porque no va a tener satisfechas sus necesidades. Cuando crecen y se hacen adultos se van a relacionar pensando que no necesitan a nadie para salir adelante. Que tendrán que cuidarse y satisfacer sus necesidades porque nadie lo va a hacer por ellos.

Apego ambivalente o resistente: El niño se muestra ansioso cuando la madre se marcha y teme ser abandonado, pero cuando está presente y lo intenta consolar, se muestra resentido porque se ha marchado, y no hay forma de  calmarlo.   El niño siente que la madre, no está disponible, y cuando la tiene disponible ya no se fia de ella, y se muestra enfadado o resentido.  Este tipo de apego se puede producir también por traumas, accidentes, inaccesibilidad o una no disponibilidad que ha hecho que la madre no estuviera presente todo el tiempo. En la adultez serán personas con temor a ser abandonados, tendrá miedo a que las relaciónes se terminen, y por eso muchas veces intentarán vincularse lo mínimo posible con los demás. O lo harán de una manera muy superficial, con la fantasía que de esa manera no pierden a la otra persona y no sufriran ni experimentarán dolor.

Cuando el niño crece, y se convierte en un adulto, reproduce el patrón aprendido en la infancia. Tanto el apego ambivalente como el apego evitativo dificultan la manera de vincularse con los demás al llegar a la etapa adulta debido a que el vinculo con la madre queda interrumpido. Poder reconcer, qué tipo de vínculo estableciste y como te relacionas con los demás en el presente, ayuda a tomar consciencia de las cosas que puedes empezar a cambiar y reparar en tu vida actual.  El próximo día hablaré un poco más sobre el movimiento interrumpido.

¿Reconoces qué tipo de vínculo estableciste con tu madre o cuidador? ¿Qué tipo de apego has tenido con tu hijo/ o hija?

Aunque intentemos no vincularnos, para evitar la pérdida, igualmente hay dolor. Dolor por la evitación del vinculo y por perderse el maravilloso mundo de las relaciones humanas. Mejor arriesgarse a vincularse y encontrar un apego seguro, que evitarlo o quedarse en la ansiedad por la fantasía de perderlo.

Señores y señoras, niños y niñas os daré una buena noticia: El vínculo es inevitable.

Bibliografia

Ainsworth, M., Blehar, M. Waters, E., y Wall, S. (1978). patrones de apego .Hillsdale, NJ: Erlbaum.

Ruppert Franz. (2005). Trauma, Bonding and Family Constellations: Healing injuries of the soul.

foto: ericbas

 

Adriana Reyes

Psicóloga y Terapeuta

adrireyz@gmail.com


 
 
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