La Relación con los demás

 

 La vida es una lucha. Y es una lucha que no vale la pena afrontarla a solas. Hoy en día nos encontramos inmersos en una posición individualista y cuánto más avanzamos en ella, más constatamos que la independencia tiene su precio, que es el aislamiento, el sufrimiento y la pérdida de sentido. Actualmente tenemos tanta libertad, que nos arriesgamos a perdernos y a encontrarnos solos. Y esta es una de las razones de los altos índices de depresión en la actualidad. El amor de nuestra familia es una de las fuentes de sentido más importante en nuestra vida, pero no es la única para nuestro equilibrio emocional. De hecho, cuánto más integrados estamos en una comunidad, más fácil nos resulta deshacernos de la ansiedad, la desesperación y la falta de sentido, puesto que tenemos la sensación de tener un papel, un sitio, que cuenta para los demás. El compromiso con la comunidad es muy importante, porque ayuda a paliar el sentimiento de vacío que acompaña los estados depresivos. Durkheim en su libro El suicida manifiesta que las personas menos integradas en su comunidad son las que más se suicidan. El sentimiento de estar implicado en un grupo social es un remedio notable para la mente y el cuerpo. Lo que proporciona un sentido a nuestra existencia son las oleadas de sensaciones que fluyen desde las emociones, las relaciones afectivas y el sentimiento de ocupar nuestro sitio en una comunidad. Desde esas fuentes de vida, animamos nuestro cuerpo y nuestras neuronas emocionales y cultivando cada una de ellas, es cuando nos podemos sentir sanos.

 

Por Isamara Chiodini – Psicóloga col. 17051

chiodini@copc.cat

 


 
 
Comentar este artículo
Nombre:
Email:
Comentario: